Me gustó mucho. Si existiera un ranking de llanto, yo diría que esta se llevó un 6/10. 🥹 Más allá de la historia, me dejó una reflexión que me gustó mucho: todos estamos rotos de alguna manera y, aunque amemos a nuestra familia, no debemos seguir poniendo a los demás por encima de nosotros mismos. A veces también toca elegirnos y empezar a sanar.