Un claro ejemplo de cómo un mal guión puede echar a perder una premisa con potencial. No da miedo como tal, sólo te da el shock, no da risa, los personajes son planos y ni siquiera son carismáticos, el plot twist del final es bastante malito y los diálogos son rarísimos. Puedo rescatar los efectos prácticos y las actuaciones de los niños (actúan mejor que los adultos y los adolescentes).