No soy fan de lo gore, pero ¡No juegues! ¡Qué genialidad! David Howard Thornton se vuelve a lucir como Art, la violencia y los efectos prácticos suben de nivel, son elevados a la sexta potencia. Me agradó que el director intentara expandir el lore y cómo nos presentó a nuestros protagonistas. Sufrí cada escena de Art como si él me hubiera torturado a mí... En un buen sentido.