Nos obligan socialmente a conformarnos con: “pero es asi”. Es importante seguir produciendo películas que muestren lo que ocurre y lo que miles de mujeres tienen que pasar por la culpa de los pajeros de los hombres y de la policía. Aunque no niego que la película no tuvo un gran guion, la actuación de Antonella Ferrari y el final que tiene, mostrando la realidad, mostrando como no siempre hay un final feliz, hace que uno no deje de tenerle fe a la cultura y al cine Argentino. En momentos donde la cultura esta en riesgo y en donde cada vez vemos menos contenido que es relevante y que tiene un impacto en la sociedad, esta película es refrescante