Una película que llega a ser abrumadora por la falta de cronología en ciertos momentos, saltos repentinos que te hacen cortar con la conexión emocional que podrías desarrollar por la historia familiar que se nos está contando. Pero ya que permites profundizar con el dilema del existencialismo te permite darte cuenta como la vida y la gracia coexisten y que podemos vivir en paz en ambas.