Es una película que inicia bastante normal, hasta se me había olvidado de qué trataba... Hasta que pasamos al segundo acto y TODO se descontroló. No me esperaba ver a Ben Stiller en una comedia así y en escenas tan íntimas. Es divertida por lo rara que es en ocasiones y el carisma de Stiller. Sí, tiene una historia un poco sosa y el desenlace es increíblemente largo y un poco tedioso, pero me entretuve bastante.