Empecé a verla esperando una película sobre una relación poliamorosa, un tema poco explorado en el cine, y terminó siendo una comedia romántica sobre un embarazo doble que recuerda que nada en el amor es simple ni fácil. Este tipo de películas son mi gran gusto culposo, así que, a pesar de tener una trama algo repetida y predecible, me la pasé increíble. Además, Zoey Deutch está fantástica.