
More reviews
View allSi no viste las series de Marvel no topas a la mitad de personajes, pero sin verlas la película funciona bien por si sola, llega a ser una comedia que de la nada habla de la salud mental y a mí me saco una lágrima, buenísima para un plan entre amigos
Bob: “sometimes maybe good, sometimes maybe shit".
Hay algo profundamente humano en Thunderbolts: la manera en que podemos acostumbrarnos tanto a nuestra propia tristeza que terminamos creyendo que forma parte de quienes somos. Florence Pugh está extraordinaria como Yelena Belova, transmitiendo esa soledad que muchas veces escondemos detrás del humor y de una aparente indiferencia. Lo que más me gusta de esta película es que sus personajes no necesitan ser perfectos para merecer una segunda oportunidad. Son personas rotas que, poco a poco, descubren que no tienen por qué enfrentarse a sus demonios en soledad. Y aquí es donde quiero proyectarme. Porque a veces necesitamos que alguien nos recuerde que nuestro pasado no nos define y que sentirnos perdidos no significa que estemos condenados a permanecer así. Thunderbolts me recuerda que salvarse también significa aprender a vivir con nuestras cicatrices sin permitir que decidan nuestro futuro. Y que, a veces, encontrar a alguien que comprenda nuestro silencio puede ser el primer paso para volver a sentirnos vivos.
Comments
No comments yet.