The Odyssey 2026
_“I can still save them from the gods.”
“But not from themselves.”_
_The Odyssey_ es el _Apocalypse Now_ de Christopher Nolan y, en mi opinión, su mejor obra en términos narrativos.
La Odisea no es una historia fácil de contar, de leer, de digerir, y mucho menos de adaptar. A grandes rasgos cuenta la historia de un hombre que busca regresar a casa tras una de las victorias más celebradas en la mitología griega, pero cuando te sumerges en lo que realmente explora va mucho más allá.
Es un viaje que fuerza a un solo hombre a superar una serie de pruebas y tribulaciones tanto físicas como mentales, y que por más que haya surgido hace siglos se siente profundamente atemporal.
¿Qué es lo que le impide a Odiseo regresar a casa? ¿Qué lo detiene de comportarse como el vencedor que todas las canciones dicen que es?
Puede que los dioses tengan la respuesta, pero sin importar la religión aquellos que lo saben todo exigen que encontremos las respuestas por nosotros mismos, y ahí es cuando la humanidad suele fallar.
Fallamos como padres e hijos, como amigos y compañeros, como anfitriones e invitados. Fallamos cuando dejamos que nos guíe el orgullo, la vergüenza, la ambición desmedida que puede causar conflictos pequeños o desencadenar en guerras que cobran millones de vidas.
Christopher Nolan entiende que la épica de Homero usa la historia de la caída y el ascenso de un rey para contar la historia de una civilización decadente que debe encontrar la forma de erguirse de nuevo, antes de que sea demasiado tarde. Antes de que esas leyes antiguas que al final del día solo se pueden llamar moral desaparezcan por completo.
Y aunque visualmente es una maravilla, con todos los aspectos fantásticos representados de tal forma que es imposible no asombrarse u horrorizarse, lo que realmente me conmovió fue todo lo que logra transmitir a través de sus personajes.
Mientras veía _The Odyssey_, solo podía pensar en esa escena final de _Oppenheimer_ cuando el personaje titular comparte con Albert Einstein que está seguro de que con la acción de un solo hombre condenaron al mundo.
Puede que así haya sido, pero lo que el director nos plantea tan solo dos años después, es que si un solo hombre puede condenar a toda la humanidad, solo queda que la humanidad entera intente salvarse.

