Muy buena película, con diálogos escritos de gran manera. Entiendes inmediatamente lo que está ocurriendo y la magnitud de la situación. Está hecha para incomodar, para hacerte enojar y llorar e incluso para que voltees a ver a tu pareja y empieces un pleito de 2-3 días porque le preguntaste “y tú qué opinas?”
Es inevitable compararla con Kramer vs Kramer, y en esa lucha siempre va a perder; pero las actuaciones son muy buenas, la química es palpable (les crees que se aman tanto como que se odian) y hasta los actores secundarios te dan lo mejor de ellos.
No la recomendaría por encima de otros dramas familiares, pero si tienen el tiempo para digerirla como se merece, véanla.