Me resulta simplemente hipnótica la belleza de esta película…
El Padrino no es solamente una película de mafia. Va muchísimo más allá. Es la tragedia de un hombre que termina perdiéndolo todo por asumir un poder que, en un principio, ni siquiera quería. Michael Corleone es consumido poco a poco por ese poder hasta convertirse en alguien frío, calculador y despiadado, llegando incluso a cruzar límites que su propio padre jamás habría cruzado…
Michael Corleone es, para mí, uno de los personajes mejor escritos, interpretados y filmados en la historia del cine. Ver su transformación es fascinante, es un descenso lento, inevitable, casi hipnótico…
En el fondo, se habla de cosas mucho más grandes que la mafia: convertirse en hombre, asumir responsabilidades, proteger a la familia, el poder, el ego, el honor, la moralidad, la traición, etc, etc…
La fotografía, la dirección, las actuaciones, la música, el montaje… todo parece estar hecho con una precisión absurda y soberbia.
Amo esta saga, y cada vez que la vuelvo a ver me enamoro un poco más de ella.
¡VIVA EL MALDITO VINO!
Llegué a esta película sin saber casi absolutamente nada. No conocía la trama, no sabía de qué iba realmente y solo recordaba haber visto un teaser de la escena con la fotógrafa. No entendía por qué tanta gente decía que era una de las mejores películas del año.
Y creo que así es exactamente como hay que llegar a esta película.
Sin saber nada. Sin conocer el “spoiler” que hace que la historia tome el rumbo que toma y, sobre todo, sin saber realmente de qué está hablando.
Para mí, esa es una de las grandes virtudes de El Drama… venderse y aparentar ser una comedia romántica cualquiera para, poco a poco, convertirse en una película sobre la moralidad de nuestras acciones, nuestros pensamientos y sobre aquello que nos define como personas.
Y además hacerlo alrededor de un tema tan asqueroso como absurdo que siga siendo tan relevante dentro de la cultura estadounidense… la normalización de la posesión de armas y, como consecuencia, lo comunes que son los tiroteos escolares…
Esta película me sorprendió muchísimo. Tiene, para mí, uno de los guiones más ingeniosos que he visto plasmados en una pantalla en los últimos años.
Lo increíble es cómo, a partir de una premisa que podría parecer una simple comedia ácida sobre una pareja, la película termina explorando la moralidad en sí misma. Sus personajes están tremendamente bien construidos y, a través de ellos, se explora la hipocresía moral, la incongruencia entre nuestras acciones y los juicios que nosotros mismos establecemos sobre los demás…
Es increíble cómo la película utiliza hasta el detalle más mínimo para seguir comunicando y explorando ideas sobre las acciones, sus consecuencias y los juicios morales que hacemos sobre ellas.
Cada personaje termina siendo aquello que juzga…
Y, al final, el personaje más maduro, más correcto moralmente y más congruente con su pasado y con todo lo que ha aprendido es el de Zendaya.
Por cierto, creo que este es el mejor papel que le he visto en toda su carrera. Por fin aquí vi un personaje realmente construido por parte de la actriz. VAYA…
En general, El Drama tiene un guion increíblemente bien hecho, ingenioso y muy redondo.
Actuaciones chingonas.
Un ritmo y un montaje que le dan identidad al relato.
Y una fotografía que acompaña constantemente cada uno de los mensajes y conceptos sutiles que la película está explorando.
Sin duda esta es la mejor película del Spider-Man de Tom Holland. Claro, la vara tampoco estaba muy alta, pero al menos logró superar a todas sus antecesoras.
Es curioso porque, de alguna forma, esta es la historia que más se siente sacada de un cómic de Spider-Man. El tipo de conflicto, los cameos de otros personajes de Marvel, Nueva York como un personaje más, los gadgets, la forma en la que Peter investiga al villano y sigue el rastro de sus crímenes… todo transmite esa sensación de estar viendo una aventura clásica del personaje.
En esencia, me pareció una película que busca homenajear a Spider-Man en prácticamente todas sus versiones. Hay referencias a las películas de Tobey Maguire y Andrew Garfield en planos, secuencias e incluso en la música. También se nota la influencia de los videojuegos de Insomniac, de los cómics y de las series animadas. Es una película muy Spider-Man, y eso se agradece muchísimo.
Además, mejora prácticamente todo lo que no terminaba de funcionar con la versión de Holland. Ahora sí se siente que pertenece a Nueva York, el traje luce increíble y, por fin, deja de parecer un modelo de CGI flotando en pantalla para sentirse como un traje real…
También hay una mejora evidente en la fotografía. Por primera vez esta saga tiene una identidad visual más marcada y, por momentos, un estilo bastante interesante. La narrativa está mejor equilibrada y, sobre todo, trata mucho mejor a Peter Parker como protagonista.
Donde sí creo que tropieza es en el tercer acto. La resolución, aunque intenta ser emotiva, vuelve a caer en esa fórmula que Marvel ha repetido varias veces en los últimos años…como pasó con Thunderbolts, donde el gran conflicto termina resolviéndose más con un abrazo que con las consecuencias del propio enfrentamiento… Aun así, se entiende la intención… hablar sobre la soledad, sobre la importancia de no cargar con todo uno mismo y permitir que otros formen parte de tu vida. Si conectas con ese mensaje y funciona hasta cierto punto…
La idea de introducir a Jean Grey es interesante, pero se siente más como una excusa para abrirle la puerta a los X-Men dentro del MCU que como una antagonista realmente construida para esta historia de Spider-Man.
En general, me alegra que hayan cambiado de director y, sobre todo, de rumbo. Spider-Man es uno de los personajes más importantes y queridos en genral, y ya merecía una película decente… No es perfecta, pero por fin sentí que estaba viendo una película de Spider-Man.
Empezaré diciendo que esta ya es mi película favorita de Nolan en cuanto a la fotografía…
Y bueno, como casi siempre pasa con Nolan, en el apartado técnico esto es una auténtica maestría de cómo hacer cine. La fotografía es soberbia, el diseño sonoro es impresionante y la música convierte cada secuencia en una experiencia de tensión constante.
Narrativamente, creo que es una de sus propuestas más interesantes. A través del montaje, Nolan construye tres líneas temporales que avanzan de forma paralela hasta converger en momentos específicos. Cuando las tres historias se encuentran, generan algunos de los momentos más emocionantes de toda la película.
En general, Dunkerque es un constante sube y baja de emociones, aunque más que emociones tradicionales, vive de la tensión y el suspenso. Se siente la desesperación de los soldados por escapar, la incertidumbre de no saber de dónde llegará el siguiente ataque y la sensación de que, en cualquier momento, todo puede salir mal…
La secuencia del barco que se hunde durante la noche tras recibir el impacto de un torpedo me parece extraordinaria. Es probablemente mi secuencia favorita de la película.
Lastimosamente, también creo que esa misma estructura termina siendo su mayor limitante. La película es muy anecdótica y, por querer abarcar el acontecimiento histórico desde múltiples perspectivas, deja muy poco espacio para desarrollar a sus personajes… El conflicto funciona a nivel de espectáculo y despliegue técnico, pero no en el plano emocional. Nunca terminas de conectar al 100 con ningún personaje y, por consecuencia, el peligro nunca llega a sentirse tan potente.
Siento que el mecanismo temporal está diseñado para mostrar Dunkerque como un acontecimiento histórico de gran escala, permitiéndonos comprenderlo desde distintos puntos de vista hasta formar una imagen completa del evento. Pero precisamente por eso, cada personaje termina siendo una pieza más dentro del mecanismo narrativo, en lugar de tener un verdadero peso dramático por sí mismo.
Aun así, termina siendo una experiencia cinematográfica increíble. Y de nuevo, pinche fotografía chingona…
¡VIVA EL VINO!